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Comodoro
Rivadavia |
junio 2008 |
LA
CAUSA POR LA MASACRE
La Cámara confirmó los procesamientos por la masacre de
Trelew
El juicio oral y público a los responsables de la
Masacre de Trelew del 22 de agosto de 1972 comienza a
vislumbrarse en el horizonte. A 35 años de los
fusilamientos, pero apenas cuatro meses de las primeras
detenciones, la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia
confirmó los procesamientos con prisión preventiva por
16 homicidios agravados y tres tentativas de homicidio
de cuatro oficiales retirados de la Armada. Sólo por
cuestiones procedimentales declaró la nulidad de un
quinto procesamiento y aún debe pronunciarse sobre el
sexto. El tribunal sobreseyó a los cinco marinos por el
delito de privación ilegítima de la libertad de las 19
víctimas durante la semana previa a la masacre.
A principios de mayo la Cámara había ratificado el
criterio del juez federal de Rawson, Hugo Sastre, al
considerar que el fusilamiento de los presos políticos
en la Base aeronaval Almirante Zar era un delito de lesa
humanidad y, por lo tanto, imprescriptible. La defensa
de dos de los imputados interpuso un recurso de Casación
que ya fue concedido. El viernes, el tribunal confirmó
los procesamientos por los homicidios y las tres
tentativas de homicidios –de los sobrevivientes– de los
capitanes de fragata retirados Luis Emilio Sosa y Emilio
Del Real, y del cabo retirado Carlos Amadeo Marandino,
los tres como autores materiales de los fusilamientos, y
del contraalmirante retirado Horacio Mayorga, superior
inmediato de los ejecutores, como cómplice necesario.
En la misma resolución la Cámara declaró nulo el
procesamiento por los mismos delitos del capitán de
navío retirado Rubén Paccagnini y ordenó que se lo
vuelva a indagar. Paccagnini fue el primer detenido de
la causa, el 9 de febrero. La Cámara no declaró la
nulidad de la indagatoria, pero consideró que la
descripción de los hechos y los delitos imputados al
momento de la declaración no se correspondían con los
homicidios por los cuales fue procesado. Tras conocer la
decisión, la defensa del marino solicitó su
excarcelación. El fiscal federal Fernando Gelvez se
opuso porque los delitos que le imputan no son
excarcelables y pidió que sea trasladado desde el penal
de Marcos Paz para volver a indagarlo, pedido que el
juez Sastre deberá resolver hoy.
La Cámara de Comodoro Rivadavia aún no resolvió si
ratifica o rechaza el procesamiento del capitán de navío
retirado Jorge Enrique Bautista, sindicado por Sastre
como “cómplice secundario” del fusilamiento. Bautista,
con prisión domiciliaria por problemas de salud, fue el
encargado por orden del almirante Hermes Quijada de
instruir el sumario que respaldó la versión oficial del
intento de fuga, el tiroteo y las muertes inevitables.
El pedido de declaración indagatoria al brigadier
general Carlos Alberto Rey, comandante en jefe de la
Fuerza Aérea en 1972, quedaría sin efecto en los
próximos días porque según los informes de los médicos
forenses el militar de 86 años padece Parkinson. En el
caso del general retirado Eduardo Ignacio Betti, jefe de
la zona de emergencia dispuesta por el dictador
Alejandro Lanusse tras la fuga del penal de Rawson, aún
resta la realización de dos estudios cerebrales, aunque
su demencia senil le evitaría el mal trago de comparecer
ante la Justicia. Por el momento ambos gozan de arresto
domiciliario. Los únicos dos imputados que hasta ahora
se beneficiaron con una falta de mérito son el brigadier
mayor Ezequiel Martínez, ex secretario de Planificación
de Lanusse, y el civil Eduardo Aguirre Obarrio, que era
ministro de Defensa.
Excepto Marandino, detenido en una comisaría de Rawson,
los cuatro marinos procesados están alojados en el penal
de Marcos Paz. Interpol, en tanto, aguarda aún el envío
de la traducción de todas las pruebas contra el teniente
de navío retirado Roberto Guillermo Bravo, a quien los
propios sobrevivientes acusaron por el fusilamiento. Tal
como informó PáginaI12 en exclusiva, Bravo es dueño en
Miami de la firma RGB Group, que brinda servicios al
Pentágono y a distintas fuerzas de seguridad de los
Estados Unidos. El juez Sastre ordenó su detención el 9
de febrero.
Diego Martínez
Página 12
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